Síntomas de la Enfermedad de Parkinson de inicio temprano.

La mayoría de los síntomas de la Enfermedad de Parkinson de inicio temprano son los que se observan en los pacientes de avanzada edad que sufren de este trastorno. Estos síntomas incluyen:

  • Temblores en las manos, brazos, piernas o faciales.
  • Rigidez en las extremidades.
  • Pérdida gradual de movimiento.
  • Pérdida de equilibrio.
  • Falta de coordinación.
  • Trastornos del sueño.
  • Deterioro de la memoria.
  • Depresión.

 

Causas de la aparición temprana de la Enfermedad de Parkinson.

No existe evidencia científica que revele cuáles son las causas de la Enfermedad de Parkinson a ninguna edad. Lo que muchos estudios indican es que factores genéticos y ambientales (o la combinación de ambos) pueden jugar un papel fundamental en la aparición de este trastorno.

Parkinson en Edad Temprana

Existe evidencia de que mientras más joven es el paciente, más probabilidades hay de que la enfermedad tenga un origen genético. Ciertos genes parecen estar asociados a la aparición temprana de la Enfermedad de Parkinson, de hecho, de acuerdo con la National Parkinson Foundation (NPF), alrededor del 65% de las personas que desarrollan este trastorno antes de los 20 años, lo desarrollan gracias a una mutación genética. En el caso de los pacientes que desarrollan Parkinson entre los 20 y los 30 años, esta mutación estaría presente en alrededor de un 30% de los afectados.

También, se ha observado que algunos agentes ambientales pueden acelerar el deterioro neuronal. Entre estos agentes se encuentran sustancias químicas tóxicas como ciertos pesticidas.

 

Diagnóstico de la Enfermedad de Parkinson de inicio temprano.

Como indicamos al comienzo, la Enfermedad de Parkinson es conocida como un trastorno que afecta a personas mayores y, precisamente porque esto es cierto, esta percepción puede dificultar el diagnóstico de Parkinson en una persona joven.

En el caso de pacientes menores de 40 o 50 años, el proceso de diagnóstico de la Enfermedad de Parkinson puede tomar más tiempo, ya que alguno de los síntomas de este padecimiento puede ser pasado por alto o confundirse con otras dolencias.

En líneas generales, el diagnóstico de esta enfermedad la realiza un neurólogo, basándose en una revisión de los síntomas del paciente y en exámenes físicos. También pueden hacer falta análisis de sangre y pruebas de imágenes, como la resonancia magnética, para confirmar el diagnóstico y/o descartar otras afecciones.

Parkinson en Edad Temprana

Consejos para prevenir la aparición de la Enfermedad de Parkinson en la edad temprana.

Al ser una enfermedad cuyas causas todavía son desconocidas, no hay una manera ideal de prevenir la aparición del Parkinson a cualquier edad. Sin embargo, la comunidad científica concuerda en que hay algunos consejos que se pueden seguir para disminuir el riesgo de sufrir de este padecimiento. Alguno de estos consejos son:

  • Llevar una vida activa: En general, tener un estilo de vida alejado del sedentarismo está asociado a la reducción del riesgo de sufrir de diversas dolencias, incluidas la Enfermedad de Parkinson. Alrededor de 45 minutos de ejercicio físico al menos 3 veces a la semana puede ayudarnos a mejorar nuestra salud y, además, es una de las terapias con las que se suele acompañar al tratamiento para el Parkinson, con el fin de disminuir la rigidez muscular, mejorar la movilidad y reducir el riesgo de depresión y ansiedad.
  • Consumir sustancias como el café o el té verde: Algunas investigaciones han revelado que los polifenoles del té verde protegen a las neuronas que se encargan de la producción de dopamina, un neurotransmisor presente en distintas áreas del cerebro y que es de vital importancia en el buen desenvolvimiento de la función motora. Así mismo, diversos estudios relacionan el consumo de cafeína con un significativo retraso de los síntomas tempranos motores y no motores vinculados con la Enfermedad de Parkinson. Un consumo moderado de estas sustancias podría ayudarnos a disminuir los riesgos de padecer este trastorno.
  • Mantener unos buenos niveles de vitamina C, D y E en el organismo: Además de llevar una alimentación sana y balanceada, para reducir los riesgos de aparición de la Enfermedad de Parkinson se recomienda vigilar los niveles de las vitaminas C, D y E que consumimos, pues estas sustancias funcionan como antioxidantes y ayudan a proteger las células del cerebro. Puedes incluir en tu dieta alimentos ricos en vitamina C como los cítricos, en vitamina D, como los pescados grasos y en vitamina E, como las grasas de origen vegetal y los frutos secos.

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Un saludo,

Pilar Lopez Guirao.

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