Relato de una sesión de TERAPIA REGRESIVA

ndice

Os dejo el relato de una clienta que asistió a una sesión de Terapia Regresiva. El nombre y la identidad están ocultos.
Un relato tierno y de una belleza enorme.
Disfrutad!

LOS VERICUETOS DE LA MENTE O UNA POSIBLE EXPLICACION DE UNA PARTE DE NUESTRA EXISTENCIA

Relato de una hipnosis regresiva
Madrid, 28 de agosto de 2013

Intro

Este verano estaba siendo muy caluroso. Y raro. Porque me habían sucedido muchos fenómenos con poca explicación. Y por si fuera poco, mi hija Clara y yo alimentábamos nuestra mente con documentales de espectros, apariciones y presencias. Eso nos daba un miedo horrible, pero solo veíamos esos documentales cuando estábamos acompañadas, porque verlos en soledad y desplazarse por la casa sin miedo era impensable.

Aprovechamos las dos durante mis vacaciones a su casa de Sant Pere de Ribes, para hablar de muchas cosas. Entre ellas estaba el tema de su carrera de Psicología y su inquietud por saber que especialidad haría y por donde enfocaría su futuro.

El penúltimo día antes de volver a Madrid me habló de Luz, una compañera de la UOC, con la que había participado en algunos trabajos. La opinión que Clara tenía sobre Luz era muy positiva porque se habían entendido muy bien y además parece que se habían encontrado la una a la otra por casualidad (o por causalidad). No era la primera vez que me hablaba de Luz. Ella era Psicoterapeuta, especializada en terapias regresivas y sanaciones energéticas y acababa de abrir su consulta en El Vendrell.

La temática de las regresiones yo ya la conocía, había leído varios libros de Brian Weiss sobre el asunto y también conocía las terapias que muchos psicólogos hacían para ayudar a muchos enfermos a morir en paz, y a orientarles, como Elisabeth Kubler Ross y también varios libros sobre Vidas después de la vida. Estos temas me resultan apasionantes. Y no solo eso, sino que me habían preparado de alguna manera para sobrellevar la muerte de mi otra hija, Paula.

Por mis convicciones y después de mi viaje a la India estaba convencida de que tenía que existir la reencarnación, como posibilidad para mejorar y depurar el espíritu. Las religiones no me daban respuestas y tampoco tenía fe para creer en un Dios castigador y vengativo…Por el contrario, el hinduismo o el budismo, como filosofías, me interesaban enormemente. Estas giran sobre el eje de las reencarnaciones continuas hasta depurar el karma. Que para mí tiene un sentido.

Hacía muchos años que había prestado a Clara el libro de Weiss, “Muchas vidas, muchos maestros”, que me pareció apasionante. Sin embargo, jamás me había atrevido a ir a una terapia regresiva. Tenía miedo de que pudiera quedarme atrapada no se en que vida!

Pero cuando Clara me preguntó si me interesaba hablar con Luz aprovechando mi viaje, le dije que absolutamente si. Luz también estaba disponible esa mañana, así que todo cuadraba para conocernos.

Luz nos recibió en su consulta del pueblo de El Vendrell, recién pintada y decorada, en un ambiente muy relajante. Ella aparecía como una persona luminosa, haciendo honor a su nombre y encantadora. La verdad es que desprendía muy buenas vibraciones y daba confianza.

Clara y yo le hicimos mil preguntas sobre las técnicas de la hipnosis, los resultados, las reacciones de los pacientes, el mas acá, el mas allá, los espíritus perdidos,……etc, etc. Continuamos la conversación en una cafetería desayunando croissants..

Luz demostró una gran paciencia con todo aquel bombardeo de dudas que teníamos Clara y yo y que nos fue contestando con toda su humildad y su conocimiento sobre estos temas. En todo aquel devenir, le pregunté a Luz por curiosidad cuanto tiempo llevaba una sesión y el precio y me ofreció abiertamente hacer una consulta si estaba convencida.

Yo miraba a Clara porque me daba miedo, pero a la vez estaba deseando, tenía mucha curiosidad y no sabía cuando se daría una ocasión como aquella, en la que además la psicoterapeuta me daba confianza…

Así que en diez minutos me encontré tumbada en el diván de la consulta de Luz, aquel día caluroso de Agosto, antes de mi viaje de vuelta a Madrid, con toda mi colección de miedos…pero con la presencia de Clara.. Pedí que estuviera conmigo todo el tiempo, me daba seguridad y a ella le vendría bien la experiencia personal y profesionalmente….

La sesión
Con música relajante y las instrucciones de Luz, fui aflojando cada parte de mi cuerpo, ahora un brazo, ahora una pierna, ahora la cabeza.. hasta sumergirme en una profundísima relajación. Seguía sus indicaciones. Me pedía que visualizara una casa, con escaleras, que iba bajando poco a poco…luego un pasillo largo.. con puertas a ambos lados… Tenía que abrir una y meterme dentro…

Cuando contara tres estaría en un estado cada vez mas profundo de mi consciencia..

Yo me esforzaba por sentir algo. Quería sentir algo! Y si la hipnosis no servía conmigo? Y si no era una paciente sugestionable? Porque con sinceridad no veía el pasillo, ni las puertas. Todo estaba sumergido en una densa niebla. Luz me pedía información sobre mis sensaciones. No sentía nada, ni frio ni calor, no oía nada, todo estaba oscuro y en silencio.

Luz me pidió que sacara una linterna de alguno de mis bolsillos, y yo intentaba hacerlo, pero seguía en la mas completa oscuridad con aquella niebla…

No me sentía en una habitación cerrada, sino en algún entorno abierto.. era solo una sensación..

No se en que momento empecé a sentir. Creía que podía estar tocando una mesa. Pero llegó un punto en el que no creía que estaba tocando una mesa. Estaba tocando realmente una mesa. Era consciente de la sensación. Y era muy clara. Luz me preguntaba como era la mesa y yo respondía con rapidez a lo que me preguntaba. Y era consciente dentro de mi relajación de que estaba contestando a Luz y que mi mano sentía el tacto de un tablón de madera rugoso, desgastado, como abandonado en un espacio abierto. Describí aquella mesa. Tenía unas patas de hierro, pero no la veía. Aun me rodeaba aquella niebla. Llegué a pensar que podía ser una persona ciega.

Luz me preguntó si era un hombre o una mujer. Yo era un niño de doce años. Vestido con un pantalón áspero y un gorro. Hacía mucho frío. Toqué junto a mí un árbol. Yo estaba sentado en el suelo, en el campo abierto. Seguí tanteando a mi alrededor, a petición de Luz, cualquier otro objeto, otras personas…

De pronto sentí un cuerpo tendido muy cerca de mi, un cuerpo inmóvil abierto por las tripas…. Era mi perro!!!!! Alguien había matado a mi perro!!!! El dolor que sentía era indescriptible. Rompí a llorar con toda mi desesperación, con toda mi rabia, toda mi pena… Sentía como Luz me secaba las lágrimas continuamente y me pedía que sacara afuera todo aquel dolor, que llorase….Y yo no veía manera de parar aquel hipío..

Enterré a mi perro bajo el árbol cuando empezaba a amanecer. Seguía sintiendo mucho frío y también sentí que Luz o Clara me echaban una manta por encima.

Me encaminé a mi casa, por un camino desde el que se divisaba mi pueblo entre una neblina amarilla….

Luz me pidió información sobre mi casa y mi familia. Veía a mi madre cocinando en un fogón, con un delantal y un gorro blanco. Nos sentábamos a la mesa para comer mi hermano y yo y un tercer niño que no era de la familia. Mientras mi madre nos servía en los platos una sopa de pan muy caliente, mi hermano y yo jugábamos a tirarnos miguitas…nos reíamos mucho y mi madre nos pedía que parásemos.. Mi padre no estaba. Se que trabajaba en el campo, pero llevaba varios días sin venir a casa. A veces pasaba esto.

Luz me pide que me adelante en esa vida hasta llegar a un acontecimiento importante.

De repente estoy en una plaza, llena de gente sentada y comiendo. Hay banderas por todas partes. Hay música. Es mi boda. Me caso con Luisa. Una mujer pelirroja increíblemente guapa. Maravillosa. La sonrisa de Luisa lo ilumina todo. Me siento feliz, celebrando todo aquello. Muy feliz.

Me adelanto de nuevo unos años en esa vida. Estoy trabajando sobre un yunque. Hago una espada. Soy herrero. Tengo mas empleados, ponemos herraduras a los caballos. Me siento cansado al final del día y siento el brazo derecho muy dolorido de tanto martillazo. Vuelvo a casa. En el exterior hay mucha nieve y yo llevo varias capas de ropa encima. Hace mucho frío.

En casa me encuentro muy bien. Tengo a Luisa. Es una bendición. Tenemos tres hijos, dos niños y una niña. Luz me pide que mire a los ojos a los niños y vea si reconozco a alguno de ellos en otras vidas.. Aun sin parecerse nada físicamente, reconozco en uno de los niños a mi hijo Angel.

Adelanto esa vida hasta el momento de mi muerte inminente, a petición de Luz.

Siento que me muero realmente, una presión en el pecho que me impide respirar y un dolor fuerte en el brazo izquierdo. Vuelvo a llorar porque se que me muero y me preocupa el futuro de Luisa y de mis hijos.

Siento que el dolor fluye hasta que cesa poco a poco. Me siento en paz. De pronto no me duele nada.

Me siento envuelto en una inmensa nube blanca y anaranjada, que me deja ver un camino y un punto de luz al fondo. Sigo como si volara, no peso, llego a un lugar muy bonito. Es un valle y veo un acantilado entre mas nubes. No veo nada hasta que se abre la nube y veo un camino lleno de presencias que van y vienen. Sale a recibirme mi padre. Y nos fundimos en un abrazo. No me dice nada, solo me abraza. Y yo a él. No quiero alcanzar otro estado. Siento un abrigo de amor. Un manto amoroso que me envuelve. Me siento tan bien que Luz me deja en ese estado un buen rato. No se cuanto tiempo. Pero de pronto siento que tengo que irme. También está ahí la abuela.

Luz me pide que vaya a otra vida pero yo no quiero ir a ninguna parte. Me siento muy bien en ese estado tan ligero y gaseoso.

Insiste y de pronto me encuentro en un paisaje desértico. Está lloviendo y lo primero que veo son palmeras. Estoy bajo el marco de la puerta de una casa esperando que deje de llover. Iba a buscar agua cuando empezó el chaparrón. Hay un burro a mi lado que lleva los cántaros. Hay niños jugando con el barro, cerca del río.

Luz me pide que me mire los pies y le diga que calzado llevo puesto. Uso sandalias. Soy una mujer, tengo 20 años. Vivo en Mesopotamia con mi hermana Najib. Somos huérfanas. Nuestros padres murieron ahogados. Nos dedicamos a hacer pan y cestos con palmas. Cuidamos a otras personas. Nunca nos casamos, no tuvimos hijos.

Avanzo en esa vida y veo como Najib me cuida. Me trae agua y me da de comer. Yo no puedo moverme porque tengo mal una pierna. Me duele hasta la cadera. Siento un inmenso agradecimiento hacia mi hermana.

Luz me pide que mire a los ojos a Najib. La conozco sin mirarla a los ojos. Es Clara. Me siento feliz de encontrarla y el sentimiento es doble porque ella me acompaña aún. Najib ha sido mi madre en otra vida y me maltrataba. Coincidiremos en otras vidas. Es un mensaje que Ellos (…) me dan.

En el momento previo a mi muerte no puedo respirar, siento mucha presión en el pecho. Lloro y lloro desconsolada pensando que Najib se queda sola. Asciendo y la veo abajo, llorando muerta de pena. No quiero separarme de ella. Luz me pide que ascienda, que no sienta dolor.

De nuevo me rodean nubes. Me siento ligera. Hay trozos de inmenso cielo azul con nubes y entre ellas se abre un hueco. Adrián me tiende sus manos desde arriba y yo asciendo. Siento una inmensa felicidad al encontrar de nuevo a mi amigo.

No se a donde voy ahora. En realidad no quiero ir a ninguna parte. Luz me pregunta si he visto a Paula allí. Veo a Paula. Me fundo con ella en una inmensa luz. La energía que siento es como de estrella del firmamento. No paro de llorar de felicidad. No es posible describirlo mas claramente. Somos una inmensa energía.

Paula me revela que ella está con el abuelo pero no en el mismo lugar. Paula tiene un grado mas elevado que el abuelo. Ella no tiene que volver a reencarnarse. Es ascendida. Es un Ser de luz. Me da mensajes de tranquilidad. Me dice que no estemos tristes por ella. Está muy agradecida con nosotros. Ella está en la mejor de las situaciones y está con nosotros siempre. Siempre.

Me dice que el abuelo volverá a nuestro mundo, pero no me dicen cuando.

De pronto siento mucho agotamiento y mucha sed. Tengo que volver, pero me siento débil. Me cuesta seguir las instrucciones de Luz y volver a ser Blanca. Poco a poco voy llegando: uno, dos, tres, me despierto.

Abro los ojos y me siento poco a poco en la camilla. Veo a Luz mirándome y un poco mas atrás la sonrisa de mi hija entre unos ojos enormes emborronados por el rimmel. Me gusta volver a encontrarla de vuelta: – Hola Najib!

Conclusiones

No se si puedo sacar conclusiones coherentes. Solo se que me ha pasado lo que me ha pasado. Que lo que he manifestado durante la sesión ha salido de forma sorprendente y espontánea de mi boca. Que las emociones vividas eran reales. Que los dolores también lo eran.

Y le he preguntado a Clara: he dicho esto, esto y esto? Ella también se encuentra conmocionada y removida. Al fin y al cabo, también se ha entrecruzado el relato con otra de sus vidas.

Han pasado varios días desde la sesión y aun siento la cabeza aturdida, como si me despertase con resaca. No he podido dormir de manera apacible pensando en lo que me ha ocurrido. Era verdad o lo he soñado? La mente, durante el proceso de hipnosis nos lleva a un estado onírico o delirante? Tenemos alucinaciones?

Espero aprender mas, mucho mas sobre esto. Ahora me siento en la obligación de profundizar mas. Aun mas. Para conocer, evolucionar y justificar el sentido nuestra existencia. Uno, dos, tres…

Blanca

www.luzramirez.es

www.regresionestarragona.com

info@luzramirez.es

TF 670930077

Contacto

Si quieres contactar con un soci@ de la plataforma, encontrarás su contacto en su página personal. Este formulario es para contactar con el equipo de NiuCat! También puedes escribirnos un mail a info@niucat.cat. Gracias!

Enviando
o

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

o    

¿Olvidó sus datos?

o

Create Account